Cuando hablamos de diseño gráfico, entender las diferencias de RGB vs. CMYK es esencial para evitar problemas de color en impresiones y pantallas digitales. Este artículo te guiará a través de los conceptos clave, los usos correctos de cada espacio de color y los mejores consejos para lograr resultados profesionales.
¿Qué es RGB y cuándo se utiliza?


RGB (Red, Green, Blue) es un modelo de color aditivo basado en la combinación de luz. Cada color se genera a partir de la suma de tres canales:
- Rojo (Red)
- Verde (Green)
- Azul (Blue)
A medida que estos colores se mezclan en diferentes intensidades, se pueden obtener millones de tonalidades. Cuando se combinan en su máxima potencia, se genera el color blanco.
¿Cuándo usar RGB?
Este espacio de color se utiliza en dispositivos digitales como:
- Pantallas de ordenador, móviles y tabletas
- Televisores
- Redes sociales y páginas web
- Animaciones y videos
- Contenidos interactivos
RGB ofrece colores más brillantes y saturados, ya que depende de la luz emitida por la pantalla.
¿Qué es CMYK y cuándo se utiliza?


CMYK (Cyan, Magenta, Yellow, Black) es un modelo de color sustractivo utilizado en impresión. En este caso, los colores se crean eliminando luz reflejada en una superficie en lugar de emitirla.
- Cyan (azul claro)
- Magenta (rosado intenso)
- Yellow (amarillo)
- Black (negro, conocido como «Key»)
A medida que estas tintas se mezclan, los colores se oscurecen, hasta obtener negros profundos. Cuando se combinan en su máxima expresión, se genera un tono oscuro cercano al negro, por lo que se añade una cuarta tinta negra pura para mejorar la calidad de la impresión.
¿Cuándo usar CMYK?
El diseño gráfico usa CMYK para impresión en:
- Flyers, carteles y tarjetas de visita
- Revistas, libros y periódicos
- Embalajes y etiquetas
- Material corporativo impreso
Si trabajas en un diseño que se destinará a imprenta, es fundamental trabajar directamente en CMYK para evitar desviaciones de color.
RGB vs. CMYK: diferencias clave
| Característica | RGB | CMYK |
|---|---|---|
| Tipo de modelo | Aditivo (luz) | Sustractivo (tinta) |
| Uso principal | Pantallas digitales | Impresión |
| Gama de colores | Más amplia y vibrante | Más limitada y apagada |
| Combinación máxima | Genera blanco | Genera negro |
| Ejemplos de uso | Diseño web, videos, redes sociales | Flyers, revistas, carteles, packaging |
Uno de los peores errores que puede cometer un diseñador es crear un proyecto en RGB y luego convertirlo a CMYK para imprimirlo. Al hacer esto, se puede perder calidad y el resultado puede ser muy diferente de lo que se ve en pantalla.
¿Cómo convertir RGB a CMYK sin perder calidad?
Si diseñas un proyecto que terminará en imprenta, sigue estos pasos para garantizar que los colores sean fieles a la realidad:
- Trabaja desde el principio en CMYK si sabes que el proyecto será impreso.
- Si tu diseño ya está en RGB, conviértelo a CMYK desde el software de diseño (Adobe Photoshop, Illustrator o InDesign).
- Haz una prueba de color con una impresión muestra para ajustar tonalidades si es necesario.
- Evita colores demasiado brillantes o neones, ya que en CMYK pueden quedar muy apagados.
- Usa perfiles de color ICC adecuados para la imprenta donde producirás el proyecto.
Así pues, RGB y CMYK no son intercambiables, RGB y CMYK no son rivales, sino herramientas diferentes para objetivos distintos. Un buen diseñador sabe cuándo utilizar cada espacio de color y cómo evitar errores comunes.


Si diseñas para pantalla, RGB es la mejor opción. Si el proyecto se imprimirá, trabaja en CMYK desde el primer momento. Esto te ahorrará tiempo, problemas y asegurará que los colores que has elegido se vean tal como los quieres.